The Killing Joke

The Killing Joke” o bien “La Broma Asesina”, es una de las historias más simbólicas de DC Comics. “The Killing Joke” no es solo un icono de DC o bien una de las historias más conocidas de Batman, sino de forma directa es una parte de la cultura popular. Es remeras, tazas, tatuajes, fotografías de perfil y posters de quioscos de diarios. “The Killing Joke” es en una gran parte, uno de los pilares donde se mantiene la historieta de super héroes moderna.

En un instante tan propio para el cine de super héroes y para DC Comics como editorial en sí, poder anunciar que una de sus historias de mayor renombre va a cobrar vida de la mano del mejor Batman – Kevin Conroy – y el mejor Joker – Mark Hamill – es prácticamente un partido ganado ya antes del pitido del silbato. Y no obstante, el resultado está bajo el peor escenario posible.

“The Killing Joke” le falta el respeto a tantas personas mas, peor todavía, a la historia original. Al paso que todos y cada uno de los ejemplos convocados charlan de trabajos de años, esta nueva película animada dirigida por Sam Liu y amoldada por el virulento Brian Azzarello, semeja haber sido apurada y garabateada sobre una servilleta. El resultado final es un compendio de animaciones desprolijas y también inconexas entre escenas, apoyada por una trama ampliada de forma antinatural, que enterran bajo tanta mediocridad el valor de la actuación de voz. Por instantes, las animaciones semejan un episodio de doctor Katz, al paso que cuando consiguen quedarse quietas son una elegía a la asimetría. Los modelos de los personajes, las parcas y también sosas locaciones y las errantes animaciones nos hacen rememorar a las últimas entregas de Dragon Ball o bien Sailor Moon, con la diferencia de saber que en tales animes, la presión está en dar un episodio diferente a la semana. Los estudios de Warner y DC Comics tenían todo el tiempo del planeta si de este modo lo hubieran deseado, mas se los comió la ambición o bien el mal juicio.

De todas maneras, el mayor pecado lo comete la ampliación de la historia. No por su supuesta polémica, sino más bien por cuan superflua resulta ser. Siendo la historia original demasiado corta para una película, el estudio decidió ampliar el razonamiento y dada esta necesidad, a sabiendas de que intervenir el material original sería mal visto, aprovecharon la ocasión para contextualizar el personaje de Batgirl, lo que en término no está mal en tanto que al instante de estrenarse la novela gráfica hubo historia final anterior al acontecimiento. El material original de esta película animada nos enseña a una Barbase Gordon en totalidad, que a pesar de ser una ciudadana señalada, algo no acaba de cerrar en su vida como vigilante. La asociada de Batman explica reiteradas veces como decidió tomar el mantón del murceguillo tras su admiración por el Caballero de la Noche, mas esto no está marchando realmente bien, debido a los incesantes encontronazos en el momento de decidir de qué forma enfrentar los casos delincuentes. Entre idas y vueltas con mal ritmo y poco relevantes, tanto roce acaba convirtiéndose en tensión sexual, lo que se desenvuelve en una insinuada escena carnal, ideal para viralizarse y empujar los límites de la calificación del largo alén de la línea de los dieciocho años.